En estos tiempos en extremo complicados muchos creyentes se han desilusionado de los mensajes que se han dado desde los púlpitos de sus iglesias asegurando que al cristiano en todo le va bien, que el Señor no permitirá que su pueblo sufra, que la enfermedad, el sufrimiento, los problemas económicos no son el propósito de Dios para los cristianos; pero al ver la realidad viene la decepción. Genuinos hermanos con problemas diversos: enfermedad, desempleo, serios problemas económicos, e incluso muertes……