Muchos creen que predicar es tomar un versículo de la Biblia, leerlo y después hablar con un corazón sincero lo que en ese momento el “Espíritu Santo” le inspire. Esa forma de predicar es sumamente peligrosa pues el predicador fácilmente se desvía de los que Dios quizo decir en ese pasaje.

La iglesia cristiana evangélica pasa por una seria crisis, el predicador busca más que fidelidad escritural exaltar las emociones de los que le escuchan por medio de buenas estrategias de comunicación, buena oratoria, dicción, presencia, modulación de voz, abrir su corazón, sinceridad, elocuencia y demás estrategias de comunicación para predicar un mensaje cristiano.

En Éxodo cuatro vemos el famoso pasaje del llamamiento de Moisés, en el verso vemos el miedo de Moisés de no ser oido por los los ancianos hebreos y el mismo faraón, su argumento era:

Éxodo 4:10 Reina-Valera 1960

“Entonces dijo Moisés a Jehová: !!Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.”

“Nunca he sido un hombre fácil de palabra” –literalmente “no soy un hombre de palabras”, Moisés consideraba que era un hombre incapaz de expresar sus pensamientos en un discurso fluido y convincente, esa era la apreciación de Moisés acerca de hablar delante del pueblo lo que Dios le había dicho, más esa actitud no era humildad de parte de Moisés sino arrogancia pues el creyó que para hablar la Palabra de Dios es necesario tener habilidades humanas para hablar de parte de Dios. Esa era la apreciación de la cultura egipcia era necesario que para hablar con el pueblo de parte de sus dioses debía de haber elocuencia convincente para cautivar a los oyentes, no olvidemos que Moisés fue educado bajo la cultura y el pensamiento egipcio.

Más para Dios no es importante la habilidad oratoria sino el mensaje del orador, observa:

Éxodo 4:11-12 Reina-Valera 1960

“Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.”

Reina – Valera 1060

Dios reprende a Moisés, le hace ver que él se esta preocupando por lo menos importante, que el tener habilidades para hablar su Palabra el la dará pues es Dios pero que lo más importante para Él es hablar lo que Él quiere que se diga “y te enseñaré lo que hayas de hablar”.

Es hablar lo que quiere decir Dios mucho más importante que lo que puede decir un hombre con grandes dotes de oratoria y es aquí donde la predicación expositiva tiene un gran valor delante de Dios.

Podemos agrupar la predicación en tres tipos: temática, textual y expositiva. Las predicaciones temáticas son las que el predicador tiene un tema y agrupa una serie de versículos que pretender respaldar la idea del mensaje, esto puede ser difícil y peligroso, normalmente el predicador temático tiene una idea, voy a hablar acerca la salvación y busca todos los versículos que hable de la Biblia que tengan la palabra “salvación” para armar su sermón, el gran problema de ello es que no considera muchos aspectos del estudio bíblico para saber si esos versos hablan de lo mismo.

La predicación textual gira al rededor de un solo texto, el problema es que realmente el texto esta girando al rededor de la idea que el predicador quiere darle al auditorio, aunque no podemos ser enfáticos de que dichas predicaciones son erróneas si podemos asegurar que tienen un riesgo muy grande de desviarse de lo que Dios ya dijo en su Palabra. Estos dos tipos de métodos de predicación no tienen un compromiso serio de estudio, interpretación, entendimiento, reflexión, explicación y aplicación de la Palabra de Dios en un sermón.

Según el diccionario exposición es un discurso es la elaboración de un mensaje mediante recursos expositivos para ofrecer un mensaje claro aun en los temas más difíciles de explicar. Para lograr eso el predicador debe de ser un fiel escudriñador de las Escrituras.

La predicación expositiva no es predicar sobre la Biblia sino predicar la Biblia sin alterarla, extrayendo el significado real y fundamental tal como lo expreso el autor original, en su contexto original, bajo el contexto general de la Palabra de Dios y aplicando esa realidad extraída a la vida cotidiana del creyente.

R. Albert Mohlher, Jr. En su libro “Proclame la Verdad” define la predicación expositiva como “el método de la predicación cristiana que tiene el propósito central la presentación y aplicación del texto bíblico”.

· Proclame la verdad. R. Albert Mohler, Jr. © Portavoz 2018.

En un sentido más sencillo la predicación expositiva es leer el texto de las Escrituras, explicar el texto en su contexto original, ilustrar el texto que se esta exponiendo con otros pasajes de las Escrituras relacionados y aplicar el texto a las necesidades actuales de los que escuchan el texto.

Este tipo de predicación es apegada a la demanda que Dios le hizo a Moisés de hablar lo que Él quería que hablara.

Aquí te ofrezco un breve estudio de como predicar expositivamente.

Debes de orar para pedir que el Espíritu Santo te guíe es esta hermosa pero a la vez loable labor.

a) Debes de escoger un pasaje bíblico. Muchos predican de una forma seriada (yo lo hago) esto es domingo tras domingo predicar un libro completo hasta terminar, esto ayuda sobremanera para evitar interpretaciones erróneas pues va en pro de la unidad de pensamiento verso por verso.

b) Leer el texto varias veces, si vas a predicar un verso estudiar todo el libro o epístola. Conocer que dice el texto no por tu suposición sino por tu investigación, entender el contexto histórico, literal y gramatical. Debes de entender que dijo el Espíritu Santo a través de el autor humano (ejemplo Pablo, Moisés, Isaías, Lucas, etc.) tu objetivo es saber el que, el porque y el para qué del pasaje que vas a predicar.

c) Ya que tienes tu estudio es necesario para tu sermón buscar una oración o frase (algunos le llaman proposición exegética) que te ayude a sintetizar en una frase o idea lo que vas a predicar, esto te ayudara a no salirte del objetivo y estructurar una frase que ayude a tu auditorio a entender el propósito del mensaje. Esta proposición debe de surgir del texto.

Exégesis es extraer, es importante que seas honesto y extraigas el mensaje, entiendas que dice Dios y no metas tus ideas al mensaje eso es Eiségesis esto es introducir tus ideas al texto, esto nunca lo debes de hacer pues terminas siendo subjetivo y alteraras el texto a tu conveniencia, recuerda tu auditorio no quiere oír tu opinión (un auditorio fiel a la Palabra) sino oír la Palabra de Dios.

b) Debes de ocuparte por descubrir el sentido de lo que Dios demanda a ese auditorio original y trasladar esa enseñanza al auditorio actual, algunos le llaman cruzar el “puente teológico”, pasar de las sandalias hebreas a los tenis o zapatos del cristiano hoy, pero cuidado pues debes de filtrar esa enseñanza por medio de la teología, debes de conocer los pactos bíblicos, las diferencias entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, el propósito de la ley y de la gracia para no cometer el error de pedirles a tu auditorio construir un arca hoy para salvarse o esperar un “nuevo pentecostés” para ser llenos del Espíritu Santo. Debes de estudiar teología, un libro de teología sistemática te ayuda en gran manera.

c) Ahora necesitas una frase que impacte a tu auditorio, esta debe de surgir de tu primer frase o proposición exegética, esta frase debe de ser lo más sencilla posible para que sea fácil de memorizar a esta frase le llaman frase para el sermón, idea homilética o proposición homilética.

d) Ahora debes de seguir orando y construir tu sermón. Predique el fin de semana pasado el pasaje de Mateo 16:19:

“Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.”

Reina – Valera 1960

Donde mi proporción homilética fue: Hoy veremos 2 declaraciones del Señor que nos recuerdan cual es nuestra autoridad para atar y desatar delante del mundo.

Los 2 puntos que encontré en el texto son:

1.- Autoridad delegada. (V. 19a).

2.- Autoridad respaldada. (V. 19b).

  • Para entender la estructura del Sermón te invito a verlo en: liga.

e) Muchos ponen un énfasis en la “viveza” del predicador, su carisma, más eso no es lo principal, regresando a las palabras que Dios le dijo a Moisés:

Éxodo 4:11-12 Reina-Valera 1960

11 “Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.”

Reina – Valera 1960

Moisés debía ocuparse es decir lo que Dios le dijo y Dios se ocuparía de habitarlo para decirlo, no necesitas ser un gran orador sino un expositor fiel de la Palabra de Dios, debemos ser como Moisés, dejar de preocuparnos demás por ser relevantes y enfocarnos por ser fieles.

Para tener un estudio más profundo del tema te sugiero los siguientes materiales:

· La predicación. Cómo predicar expositivamente. John MacArthur y facultad del Master´s Seminary. © Grupo Nelson 2009.

· Proclame la verdad. R. Albert Mohler, Jr. © Portavoz 2018.

· Hermenéutica. Entendiendo la Palabra de Dios. J. Scott Duvall, J. Daniel Hays. © Editorial Clie 2001.

Articulo basado en estas obras.

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